EL MANEJO DE LOS CELOS

Los celos son una emoción sumamente destructiva, acaba con la relación de pareja, disminuye la autoestima de quien los siente, dejando profundas heridas en su personalidad.

«Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio».

¿Los celos te están haciendo sufrir?

¿Qué son los celos?

¿Te consideras una persona celosa?

¿Qué piensas de los celos?

Cuando hablamos de celos, no estamos hablando de un solo sentimiento. Los celos son un conjunto de sentimientos y actitudes, que surgen cuando creemos que podemos perder algo muy importante para nosotros (amor, imagen social, profesional, poder, etc.). Cuando percibimos que nuestra pareja (amigos, familiares, jefe, etc.) le da a otras personas, lo que queremos sólo para nosotros (amor, tiempo, compañía, atención).

En cuanto a la relación de pareja, los celos surgen cuando una persona cree, que su relación está siendo amenazada, esta amenaza puede ser real o imaginaria y la respuesta de la persona que siente celos puede ser adecuada o inadecuada.

Algunas de las emociones que pueden acompañarlos son: Miedo, enojo, envidia, dolor, humillación, odio, inseguridad, desconfianza, etc.

En cuanto a las actitudes, podemos encontrar:

Autoculpa y autodevaluación, compararse constantemente con los demás, considerando casi siempre que son mejores que nosotros, considerarse víctima de las circunstancias o de otras personas, posesividad, actitud vengativa, de preocupación exagerada por la crítica o actitud de los demás.

Los celos pueden expresarse correctamente:

Diciéndole a la otra persona cómo te sientes y preguntándole lo que sucedió.

Los celos pueden expresarse incorrectamente:

Gritando, llorando, amenazando, agrediendo, tomando represalias, etc.

Y hay otra forma de expresarlos incorrectamente:

Con «bromas» o «chistes». Esto no ayuda en nada, porque el conflicto permanecerá e incluso se acentuará, hay que decir las cosas claramente. De igual forma, hay personas celosas que lo único que hacen es expresar sus celos de manera «velada», «encubierta», y lo hacen haciendo quedar mal a la persona ante otros, burlándose de ella ante otros, haciendo «sin querer» cosas que a la otra persona le molestan.

Podemos decir que existen los celos «normales», que son aquellos que puede sentir un niño cuando ve que su padre o madre saludan cariñosamente a otro familiar. o cuando un niño ve que su maestra o maestro prefieren a otro alumno. Estos celos podemos llamarlos normales porque el niño se encuentra en una etapa de «marcar su personalidad y su lugar en el mundo en el que se desempeña».

Pero cuando los celos implican un «falso sentimiento de amor y pertenencia», estamos hablando ya de celos enfermizos.

He escuchado de muchas personas, comentarios como:

«A mí me gustaría que mi pareja me celara aunque sea un poquito, eso significaría que yo le importo».

Lo que únicamente significa:

«Yo no me quiero nada y necesito que -otro- venga a decirme, aunque sea «poquito», que me ama, me necesita, que soy guapo o guapa y que soy importante para él o ella». Vamos mal…..

¿Qué elementos influyen en los celos?

Todos hemos sentido celos en nuestra vida como adultos. Se convierten en un problema cuando son intensos, frecuentes, duran mucho tiempo, están originados por una situación creada o exagerada por nuestra imaginación, nos afectan física y emocionalmente y/o repercuten en nuestra conducta.

– Celos porque a mi compañero de trabajo le dieron el ascenso y no a mí.

– Celos porque mi madre o mi padre abrazan más a mi hermano o hermana.

– Celos porque mi hermana tiene más amigos que yo.

– Celos porque mis amigos ya tienen auto y yo no.

Digamos que son celos mezclados con envidia, pero con un toque «normal» porque no nos afectan mucho tiempo o de manera fuerte emocionalmente hablando.

Como dijimos los celos de pareja, pueden surgir cuando una persona percibe que su relación está siendo amenazada. 

Esta percepción puede ser:

Real, como cuando vemos a nuestra pareja besándose con otra persona o producto de una suposición, malinterpretación o de nuestra imaginación, como pensar que nuestra pareja nos es infiel, sólo porque la vemos platicando muy amablemente con alguien, porque llegó tarde o porque encontramos una nota de un restaurante.

¿Por qué hay personas que son más celosas que otras, aunque se enfrenten a la misma situación?

Existen diferentes elementos que influyen en nuestra manera de percibir y evaluar los aspectos relacionados con nuestra respuesta de celos:

La influencia de la cultura en la que fuimos educados y en la que vivimos. No es lo mismo ser latino que ser holandés.

Las experiencias que tuvimos durante nuestra niñez, sobre todo aquellas que fueron dolorosas. Por ejemplo, si de pequeños nos abandonó uno de nuestros padres y nos sentíamos ignorados por la mayor parte de la gente, posiblemente vamos a vivir con el miedo de perder el amor de la persona con la que nos relacionamos, por lo que fácilmente podemos sentir celos, aún sin ningún motivo.

Si de pequeños vivimos con personas celosas, es muy probable que nosotros lo seamos también, porque aprendimos a desconfiar de la gente con la que nos relacionamos.

Las relaciones que hemos tenido y el nivel de confianza o desconfianza que resultaron de las mismas.

Si en alguna relación anterior nos fueron infieles, la probabilidad de que surjan celos con facilidad, es muy alta.

El nivel de nuestra autoestima. Mientras más inseguros y más devaluados estemos, mayor la probabilidad de que pensemos que nuestra pareja va a buscar a otra persona que sea mejor que nosotros. 

Nuestras creencias personales sobre las relaciones, los demás y nosotros mismos.

Por ejemplo, si pensamos que todos los hombres son infieles o que todas las mujeres son unas coquetas, es muy probable que sintamos celos.

En este sentido, los celos están relacionados con las creencias equivocadas de que podemos poseer de manera exclusiva a las personas que queremos y que si dichas personas quieren o dedican su tiempo a alguien más, significa que nos quieren menos a nosotros.

¿Qué podemos hacer?

Tú sabes que la información es importante, pero la acción es determinante.

Por eso es indispensable trabajar en las conductas, hábitos, pensamientos, etc., que necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida.

El primer paso es reconocer que estás celoso y que tienes un problema que necesitas resolver.

El segundo paso es determinar hasta dónde los celos que sientes están relacionados con una situación real y hasta donde dependen de tus propias características, vivencias, temores, etc.

Si están relacionadas con una situación real, comprueba la veracidad de los datos que tienes.

¿Te estás basando en algo que viste o en algo que te contaron?

Si es en algo que te contaron, antes de hacer cualquier otra cosa, habla con tu pareja y pregúntale, pero sin atacarla o insultarla, simplemente para saber qué es lo que pasó… (Siempre y cuando no estes en una relación tóxica donde esto es repetitivo, ese es otro tema).

No trates de tenderle una trampa, para ver si se contradice o si la atrapas con una mentira, con esa actitud sólo vas a crear un problema mayor y muy probablemente te va a mentir, no porque te haya sido infiel, sino por evitar problemas.

Mantén las cosas en su perspectiva real, una sonrisa, un baile, un beso en la mejilla o una mentira, no es exactamente que sea infiel, revisen sus acuerdos y los valores en que fundaron sus relación, actualícenlos.

La gente puede mentir por muchas razones, que no son justificables, pero eso no significa que tu pareja te sea infiel. Si te sientes celoso con cierta frecuencia o tus celos son muy intensos, revisa que elementos en tu personalidad, educación o forma de pensar, pueden estar influyendo en tu respuesta emocional, recuerda que puedes encontrar terapeutas que te pueden guiar en SanarteList Directorio Holístico

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