¿Eres emocionalmente dependiente? Esto es lo que necesitas saber.

En las relaciones románticas, la dependencia emocional es un trastorno de la personalidad con raíces profundas.

  

La dependencia emocional es un trastorno de la personalidad en el que una persona con baja autoestima busca constantemente seguridad en otras personas, o en factores externos, sin confiar en sus propios criterios y recursos interiores.

La dependencia emocional comienza cuando un niño no es amado apropiadamente por las personas que más significan para él, como sus padres, hermanos u otras personas cercanas.  Esta falta de amor genera baja autoestima, un problema que tiende a crecer durante la adolescencia.  Como adulto, el dependiente emocional recrea situaciones en las que juega un papel sumiso, siempre tratando de complacer a los demás para mantener el vínculo de la relación a toda costa, y así evitar la aterradora posibilidad de rechazo.

La falta de autoestima en la infancia es la principal causa de dependencia emocional.  Es el resultado de un chantaje emocional que le enseña al niño que será amad@ solo después de cumplir con las expectativas de sus padres u otras personas significativas.  Cualquier esfuerzo por afirmarse o mostrar su individualidad será reprobado o castigado.  Sus alas están cortadas, y rápidamente aprende a no crear conflictos o no molestar a sus padres si quiere obtener el afecto que necesita.  lo que se convierte en manipulación y sentimientos de culpa.

Provocar la culpa es una forma de manipular al niño para que tenga la actitud «correcta».  A menudo se escucha a las madres quejarse de la forma en que sus hijos o esposos las decepcionan o molestan;  A menudo se puede escuchar a los padres autoritarios decir en un tono desproporcionado: «Cállate y haz lo que yo digo» o «En esta casa haces lo que te digo que hagas».

Fracasos en la construcción de la autoestima.

La autoestima del niño y su capacidad para estar solo se construyen a través del reflejo o el espejo de la confianza que sus padres depositan en él.  Un niño puede tener fallas durante esta etapa porque sus padres le dan mensajes contradictorios sobre sus capacidades;  no puede interiorizar esas cualidades y necesita un adulto a su lado para sentirse seguro.

Los episodios de pasión, indiferencia, abuso y manipulación son manifestaciones de patrones psicológicos desordenados o incluso patológicos.

Como humanos, tendemos a buscar y reproducir lo que nos es familiar, lo que hemos visto desde nuestra infancia.  Estos son patrones de comportamiento aprendidos en la infancia que dejan una profunda huella en cada ser humano.

Entonces, es un gran error confundir el amor con la dependencia y las relaciones tóxicas.  Esto puede suceder, particularmente, cuando la autoestima de una persona es baja y está buscando la aceptación y el amor de los demás, incluso si eso significa comprometer su propia dignidad.  Los emocionalmente dependientes aceptan el desprecio y el abuso como algo normal;  tienden a sentirse atraídos por personas que parecen ser muy seguras en sí mismas y que tienen una personalidad dominante.  Desafortunadamente, los emocionalmente dependientes no conocen el amor genuino entre dos personas que se respetan e intercambian afecto;  tienen dificultades para tomar las riendas de sus propias vidas y esperan ser «encontrados» algún día por esa persona especial que los hará felices y pondrá fin a su soledad y angustia existencial.

Algunos comportamientos son indicadores claros de relaciones poco saludables, y pueden gradualmente convertirse en una dependencia peligrosa, como posesión, manipulación, falta de respeto, celos, inseguridad y abuso.  Estos son síntomas de un miedo a no ser amados y aceptados como somos.  Es por eso que las personas caen en situaciones de dominación y sumisión: intentan garantizar una aparente estabilidad con un falso afecto y atención que puede transformarse en una dependencia, una «droga».

El secreto es construir una relación de pareja desarrollando la mejor parte de nosotros mismos y eligiendo personas que sean compatibles y que también busquen sacar lo mejor de sí mismos en respeto, estima sincera, atención, comprensión, aceptación y verdadero afecto.

El ambiente correcto es aquel que favorece el amor a la entrega, la apertura y el respeto por la otra persona.

Saber amarnos y estimarnos a nosotros mismos es una base saludable para poder amar y estimar al otro, y comenzar la búsqueda de una pareja sana y amorosa.

Algunos síntomas de dependencia emocional.

1.- Necesidad constante y obsesiva de estar cerca de otras personas.

2.- Inseguridad constante sobre el futuro.

3.- Sensación de no ser lo suficientemente bueno como para estar con la otra persona.

4.- Miedo obsesivo a perder el amor

5.- Sentimiento de culpa constante si no le prestan total atención a su pareja

6.- Aceptación del sufrimiento psicológico y físico, por miedo a perder la relación.

7.- Un sentimiento constante y dominante de ansiedad.

Si te identificas con algunas de estas actitudes puedes buscar ayuda con un Terapeuta en Psicología en Directorio Holístico SanarteList

Fuente:Aleteia

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