Esta es un verdadera película de terror! “PRIMERO MATARON A MI PADRE“

Valoremos lo que tenemos!

Una niña sobreviviente del régimen comunista en Camboya primero escribe sus memorias y luego es llevada a la pantalla donde describe los recuerdos que le dejó su terrible experiencia: “Entre 1975 y 1979 mediante ejecuciones, hambrunas, enfermedades y trabajo forzado, el Khmer Rouge, sistemáticamente, asesinó a dos millones de camboyanos, casi un cuarto de la población.

Esta es una historia de supervivencia terrorífica, el mirar a niños involucrados involuntariamente en conflictos bélicos, que les resulta difícil comprender siendo tan niños, inocentes y sin maldad, me costó mucho trabajo ver esta película y verla hasta el final… pero me cuesta más trabajo ver como en nuestros días seguimos viendo estas atrocidades en otros países, en diferentes formas pero al final el mismo daño.

El filme rememora, en minuciosos y escalofriantes detalles, el descenso al infierno de una familia de clase media capitalista, desde su bienestar y esperanza –la felicidad tal cual–, al desmontaje cruel de valores, estabilidad y futuro, mediante la imposición de una doctrina absurda, donde los que no comulgan, o los que fueron privilegiados económicamente son considerados enemigos.

La pesadilla se muestra mirada y narrada desde el punto de vista de una niña de cinco años nombrada Loung Ung durante aquel período azaroso, cuando fueron desalojados de su bello hogar en Phnom Penh y reubicados, en  un campo de trabajo forzado y militarizado para convertirlos en servidores de la doctrina comunista mediante el miedo y el hambre.

Los momentos de intimidad de la familia Ung, en la penumbra, luego del trabajo esclavo, tratando de subsistir y mantener algún decoro en aquellos albergues de horror, manifiestan la importancia y perdurabilidad de la tradición, la ética y la unión familiar, en contraposición a la maldad de doctrinas sin sentido, ni fundamento, que solo impelen a la violencia y el desatino social.

A medida que progresa la historia, la niña irá absorbiendo en absoluto silencio todo lo que sucede a su alrededor, sin lograr entender, solo mira con miedo y resignación el escenario gris que está viviendo, con una inteligencia que va más allá de la comprensión de una niña de su edad, logra acallar sus inquietudes y sus lamentos, logra bajar la cabeza y ser obediente, pondrá en práctica la astucia y la docilidad como una suerte de escudo protector, para no perder la vida. Su primer gran dolor llega cuando su padre es llevado con mentiras, sabiendo ella en su corazón que nunca lo vería más.

La madre debe tomar la decisión desgarradora de salvarla a ella y a sus hermanos haciéndolos huir del confinamiento mortal a otro sitio de infantes huérfanos, donde quizás puedan salvar su vida.

Ella termina, finalmente, en una unidad militar de formación de soldados Khmer Rouge, donde se le enseña a pelear y luchar a favor del régimen y en contra del enemigo, una niña a los siete años es inducida a usar la fuerza física, usar armas de alto calibre, preparar y colocar bombas, pero lo más duro es inculcarle que no debe hacer lazos emocionales con nadie, nunca mostrar debilidad y tener mente revolucionaria… Puedes imaginarte vivir así? O que tus hijos vivan eso?

Todo eso sucede antes de ser liberados por los vietnamitas. Cuando ellos llegan, todo alrededor es sombrío, el caos de las ejecuciones por doquier, los monjes budistas maltratados y llamados “parásitos”, de la sociedad, los civiles huyendo, familias separadas, hombres y niños hambrientos buscando refugiarse.

Lo último que vive, es el ambiente más sangriento que nunca pudo esperarse… pero ante lo inesperado ella sale ilesa de manera milagrosa, había un propósito para ella, ella tenía que contar esta historia.

Quienes han padecido las aberraciones bélicas son personas que valoran más que nadie la vida, las pocas cosas que tienen, el valor de un bocadillo o un dulce, el poder tomar un baño caliente, una cama limpia, el abrazo de tu familia, dormir en paz, escuchar el sonido de la naturaleza, la protección de tu hogar, valorar el descanso, la diversión, y sobre todo tu libertad…

No solo es una película de terror real, si no que nos muestra la otra cara de la realidad humana, y nosotros nos quejamos de todo, y sufrimos por cosas innecesarias, pasamos malos momentos que a esa niña no le harían ni cosquillas.

Aprendamos a ver las cosas desde otro ángulo y otra perspectiva y aprovechemos nuestra libertad para cambiar lo que haya que cambiar y hacer que valga la pena ser LIBRES.

Valoremos todo a nuestro alrededor, cada mañana, cada bocado, cada alegría, cada tristeza, cada compañía, cada ayuda, cada sonrisa, cada anochecer, cada experiencia y cada respiración.

Que esta historia valga la pena haber sido vivida y contada, tú decides!

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