Un hombre afortunado, cuando la soberbia arruina tu éxito

Esta película tiene más de un mensaje, sin embargo nos centraremos en la principal enseñanza y es acerca de la falta de humildad para el logro de nuestros objetivos.

Pedro es un joven entusiasta soñador, con grandes ambiciones alrededor de su ingeniosa idea de crear infraestructura eléctrica que no solo lo harán famoso, sino que traerá crecimiento a su país.

Su empeño y terquedad hace que se desprenda del mandato familiar de ser pastor de iglesia como su padre y hermanos, siendo irreverente desobedece a su padre quien también con soberbia lo deshereda y lo destierra para siempre.

Pedro se va a la ciudad a seguir sus estudios y a terminar su proyecto para presentarlo a algún rico que quiera invertir en el, sin dinero y en la vil pobreza insiste hasta que conoce a un adinerado que puede interesarse en su negocio, y sí logra el cometido, sin embargo el proyecto requiere visto bueno del gobierno, es muy necesario por cuestiones protocolarias, cuando Pedro intenta convencer al jefe de proyectos de la ciudad se topa con que el tipo es un hombre mayor con hambre de renombre y quiere sacar ventaja, así que le propone aceptar su proyecto siempre y cuando sea a su nombre la autoría, lo que Pedro no está dispuesto a otorgarle y tras discutír e insultarse sale muy molesto de ahí sin lograr nada.

Cuando habla con los inversionistas y les comenta el incidente, se vuelve una preocupación ya que es indispensable la autorización del gobierno…. al pasar el tiempo se le vuelve a decir que debe convencer al jefe de proyectos ya que sin eso no pueden invertir.

Llega el día en que los inversionistas se reúnen e invitan al jefe de proyectos del gobierno para que escuche la propuesta final de Pedro, pero cuando termina de presentar, los inversionistas le indican que deberá pedirle una disculpa pública al Jefe de proyectos por haberlo insultado, Pedro enfurecido y con una soberbia bruta resuelve no hacerlo y deja a todos sorprendidos de su falta de control emocional. Pedro no soporta ser humillado y abusado por que su padre fue duro con él desde la infancia y sufrió abusos, por lo cual para Pedro inconscientemente el Jefe de proyectos era un reflejo de su padre y obviamente nunca se humillaría ante él.

Los años pasaron Pedro quedo en la pobreza total, fue cuando se vio en la necesidad de atreverse a pedirle disculpas al Jefe de obra sin embargo ya era demasiado tarde, las relaciones con el principal inversor se rompieron y ya no había nada que hacer.

Cuando Pedro se entera que su padre murió, y después muere también su madre fue un duro golpe para él, se dio cuenta lo mal que había hecho y que su prepotencia, terquedad y ambición lo arruinaron todo.

Pedro se casa, y hace una familia alejado de todo, sin embargo siempre se sintió mal por no lograr su sueño y tenía alucinaciones y desvaríos por ratos… llego el momento en que su propio hijo mayor le diera una lección, cuando está en su taller con su hijo, le enseña a hacer un molino de madera en forma de juguete, el niño sin querer lo rompe y el papa lo regaña y le dice que le pida una disculpa, su hijo se niega rotundamente a decirle “discúlpame” es cuando Pedro se da cuenta que ese era él cuando estaba de su edad y que aprendió eso de su padre, lo que lo arruinó para toda la vida.

Es ahí cuando busca la tumba de su padre y con lágrimas en los ojos le pide perdón, mil veces perdón, sin embargo es él mismo quien en realidad necesitaba personarse pero nunca lo hizo, hasta que elige dejar de vivir.

La humildad es un ejercicio que merece practicarse a diario en cualquier contexto y en cualquier circunstancia, más cuando de alcanzar el éxito se trata, nadie nunca es ni será más que otro, y nadie es menos que nadie por mostrar humildad.

Ser humildes siempre abre puertas, nunca las cierra, no tengas miedo de serlo, y no creas que eres menos por tener humildad, al contrario es una dicha, pues es una herramienta de conexión personal muy poderosa.

Si Pedro hubiera sido humilde, hubiera llegado muy lejos e incluso la fama lo esperaba y como el título lo dice ya era afortunado, pero eligió perder todo.

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